Los bloques patrón son medidas materializadas dimensionales, tienen una exactitud dimensional y geométrica definida en las normas internacionales ISO y ASME, en cuanto a longitud, paralelismo y planitud, además de tener la capacidad de adherencia, estabilidad dimensional y resistentes al desgaste.
Los bloques patrón pueden estar hechos de acero endurecido, carburo de tungsteno o de cerámica, el bloque más pequeño es de 0.5 mm y se fabrican hasta de 1 m. Existen cuatro clases de exactitud de acuerdo con la tolerancia dimensional de la norma ISO 3650, las clases son “K”, “0”, “1” y “2”.
Los bloques patrón son utilizados en la industria como referencia dimensional, para calibrar y verificar los instrumentos dimensionales convencionales como son el calibrador, el micrómetro o los indicadores de carátula.
7 buenas prácticas de uso de los bloques patrón
- Limpiar cuidadosamente todas sus partes, principalmente las superficies de medición antes de usarse.
- La limpieza, por lo general, se hace con solventes para remover el aceite antioxidante, la grasa, etcétera. Se puede utilizar alcohol, éter de petróleo o solvente altamente volátil, hay que tener en cuenta las precauciones de manejo debido a su toxicidad.
- Se debe utilizar en la limpieza, pinzas y guantes de látex para evitar el contacto directo con nuestras manos.
- Una vez limpios usar guantes de algodón para su manipulación.
- En caso de tener polvo acumulado en las caras de medición, usar una pera de aire con brocha.
- Evitar que sufran caídas.
- Una vez utilizados aplicarles grasa o aceite antioxidante en las caras de medición y guardarlos en su estuche.